The one with the truth about London (Part III)
Debido a que no encontramos ningún hostal que estuviera libre los cuatro días que estaríamos en Londres, tuvimos que reservar en dos hostales diferentes, así que para el sábado nos cambiamos al Palmer’s Lodge.
Cuando reservamos ese hostal, decía que el cuarto tenía 28 camas! o sea, pensamos que iba a ser un super desmadre (no en el sentido positivo claro) pero pues no había una mejor opción así que decidimos quedarnos ahí de todos modos. Sin embargo, fue todo lo contrario. El cuarto era aún más tranquilo que el del otro hostal a pesar de que en aquél éramos sólo 6 personas.
Las camas del Palmer’s Lodge tenían una cortina así estilo autobús de gira de un artista, con su propia lámpara y todo acá bien nice y privado, además la cama estaba super grande y cómoda, nice nice. Debajo de cada litera, había un baúl para guardar tus cosas, el cual hubiera sido de mucha utilidad en el hostal pasado, en el que nomás dejabas tus cosas ahí en la intemperie al alcance de todos, y claro que nos hubiera evitado el incidente con la argentina jaja, aunque bueno, con tal de haberme reído tanto valió la pena haber pasado por eso jaja.
Por si fuera poco, tenían un lounge suuuper pro, acá mejor que toda mi casa jaja. Era una sala enorme toda cozy con muchos sillones, chimenea, una mega pantalla plasma y computadoras con internet, I mean, if this is not heaven, I don’t know what it is.
Lo único malo de este hostal era que las regaderas estaban super chicas y además no tenían división entre el espacio donde te bañas y el espacio de “afuera” donde dejabas tus cosas y te cambiabas, así que todo se mojaba jaja. Anyway, enough with the review.
Una vez que nos instalamos en el segundo hostal, salimos dirigidos al estadio del Chelsea, en el que tomaríamos un tour que el Mauricio quería ver, claro que yo ni quería ir pero pues ya qué, además estaba incluído en el London Pass, por supuesto que no hubiera pagado por eso jaja.
En el camino al estadio fui víctima de un asalto voluntario al comprar una dona y una limonada por alrededor de 100 pesos!!! claro que en el momento se me hizo barato porque la dona costaba una nada en libras, pero a la hora de hacer la conversión en la mente casi se me atora la dona y me muero ahí mismo jajaja ya ni modo…
Al llegar al estadio nos metemos a la tienda de souvenirs y nos dicen que había que esperar como 40 minutos o algo así para el siguiente tour, pff. Nos salimos a mendigar por ahí para hacer tiempo. Cuando dio la hora regresamos al lugar y empezamos el tour.
Primero nos metieron a un cuarto x donde teníamos que esperar a que llegaran los guías del tour, uno de los cuales era un viejillo ahí que según él se las tiraba de bien chistoso y ni daba risa (could take some lessons from the Hard Rock Café guy). Ahí nos dividimos en dos grupos y cada grupo se fue con uno de los guías.
Primero nos llevaron obviamente al campo, que la neta no tenía nada de especial, y aunque suene loco me atrevo a decir que el del Cetys está de igual tamaño jaja, claro que sin las gradas y todo eso, pero pues bah! se necesita más que eso para sorprender a los jóvenes de ahora jaja. Cabe aclarar que no tomé ni una foto, I really couldn’t care less jajaja.
Seguido del campo nos llevaron a la sala de prensa y luego a los vestidores, lo cual sí fue algo impresionante. Los vestidores del equipo invitado están bien x, pero el del Chelsea, wooow! para empezar está enorme, es toda una casa ahí jaja, tiene cocina, todo un cuarto para hacer ejercicio, unos baños y regaderas que se ve que costaron carísimos, camas para dar masajes, lockers de madera super nice, pantallas planas, etc. sí que no tienen pretexto para perder jaja.
Al salir de ahí ya teníamos hambre así que nos desafanamos sin que el viejito se diera cuenta y encontramos la salida del estadio por nuestra cuenta jajaja. Justo afuera increíblemente apareció el restaurante Harry Ramsden’s!! el que habíamos buscando antes en otra zona y nos dijeron que ya no estaba ahí. Now we know where it was. Nos metimos a comer ahí sin duda. Pedimos el disque platillo típico “Fish & Chips”, estaba bueno pero nada del otro mundo, I don’t get what the fuss is all about, I could easily make that myself.
Ya con la panza llena, nos lanzamos a la Tower of London, que más que una simple torre es como una plaza rodeada por una barda, como pueden ver en la siguiente maqueta:









Ya que salimos de ahí, nos sentamos en una banca a descansar pero de la nada llegó un señor gritándonos que abandonáramos el área inmediatamente, wtf! yo dije “hay una bomba o qué?” jaja, pero pues al final nos dimos cuenta que era una babosada, nomás iban a meter unos carros y no sé qué, tanto pedo para eso? sacaron a cientos de personas en menos de 5 minutos de una manera toda agresiva sólo para eso jaja qué escandalosos.
Ya que nos corrieron y debido a que seguíamos cansados, nos fuimos a tirar a un parque jaja en donde descansamos muy a gusto por un buen rato tirados en el zacate. A continuación una imagen del momento patrocinada robada del blog del Mauricio jaja:

Una vez que cargamos pilas nos dirigimos a Namco Station (click aquí para ver un tour virtual), un lugar super cool que habíamos visto la primera noche que llegamos, que es como un arcade con boliche, carritos chocones, mesas de billar y un bar con área lounge, súper chilo jaja, además de las atracciones, el lugar estaba muy padre, era de tres pisos y tenía una distribución muy padre.





Con el London Pass nos regalaban unas fichas para jugar en las maquinitas. Las pedimos y nos fuimos al área arcade. Yo jugué en la máquina de basket (among my favorites) y en una de carros (de esas donde estás en una carrera y te subes a la banqueta, chocas con todo, atropellas gente y así, todas esas cosas locas que no puedes hacer en la vida real… a menos que seas la Mélany or so jajajaja!).
También jugué en unas maquinitas que me gustan mucho, de esas que le avientas monedas por arriba y caen en una bandeja que se mueve de adentro hacia afuera y viceversa y tienes que ir empujando monedas para que se caigan y te lleguen a ti. Fun stuff. Aunque la máquina que se llevó la noche definitivamente fue una de esas en las que tienes que “pescar” un premio con unas pinzas. Esta máquina tenía a los personajes de Mario Kart y pues no sé, se me hicieron curas y en alguna tenía que jugar, así que escogí esa.
Los primeros dos juegos fueron para descubrir el funcionamiento particular de esa máquina (porque sólo tenía dos botones, en vez del joystick que tienen normalmente). Luego los siguientes juegos sirvieron para perfeccionar mi técnica. En los siguientes ya empecé a acercarme al objetivo e incuso logré pescar al honguito, aunque claro que las pinzas SE ABRIAN antes de llegar al hueco, qué casualidad. Para ese momento, después de haber logrado capturar a varios monos algunas veces, mi interés ya no era ganar algún premio, sino recobrar mi dignidad: NO me dejaría vencer por una máquina tranza.
Seguí insertando monedas y entre cada juego de 30 centavos de libra (alrededor de 7 pesos) me gasté una fortuna sólo en esa mugrosa máquina, y claro que JAMAS gané nada. TRANZA, TRANZA FOREVER!! juro que pesqué a diferentes monos como tres veces y nunca me dio nada, cuando iba en el aire las pinzas misteriosamente se abrían en su totalidad haciendo caer a lo que sea que hubieras atrapado. GRRRR!!

Después de la super estafa (ni George Clooney y su clica hubieran podido con esta máquina jaja) nos fuimos a tomar el metro para regresar al hostal, no sin antes hacer una parada en Chicken Palace para comprar nuestro combo de pollo y papas fritas por 5 libras jeje, el cual nos comimos cómodamente en el comedor del nuevo hostal.
Ya sin hambre, nos fuimos a dormir, que el día siguiente sería un maratón… literalmente.

te pasaste de lanza… no se que es mas exagerado, la dona y la limnonada o tu depa… jajaja
el gaurdia de rojo hasta poso para la foto!!! jajaja, duuuh.